sábado, 17 de abril de 2010

TALLER DE HISTORIA LOCAL EN CALARCA

El CENTRO MUNICIPAL DE MEMORIA "VILLA DEL CACIQUE"
Calarcá

Tiene el gusto de invitarle(s) al TALLER DE HISTORIA LOCAL, que tendrá lugar el próximo sábado 17 de abril de 2010, de 9:00 a.m. a 1:00 p.m. en el salón de conferencias del Hotel Armont (carrera 26 Nº 40 - 27).

Este primer taller será orientado por el doctor Eduardo Mejía Prado:

- Historiador de la Universidad del Valle con maestría en Historia de la Universidad Andina de Ecuador
- Profesor de la Universidad del Valle
- Especialista en Historia de los campesinos o Historia desde abajo
- Autor de obras como:
* La historia de un pùeblo llamado Bugalagrande
* Conflictos campesinos en el siglo XVIII y XIX
* Origen del campesinado en el Valle del Cauca - zona plana, siglos XVIII y XIX

Estos talleres se realizan en el marco del programa internacional COMPAS ACIQUE.

Esperamos su asistencia y activa participación en estos temas que sabemos, son de interés general.

Informes: José Yesid Sabogal
celular 310 298 00 75

viernes, 16 de abril de 2010

A DIOS AL MAESTRO ARSENIO ZAMBRANO OCAMPO, FOTOGRAFO PROFESIONAL DEL TOLIMA, Y EXDIRECTOR DE CULTURA Y TURISMO DE HONDA TOLIMA



Esta mañana fue encontrado el cuerpo sin vida del reconocido fotógrafo tolimense Arsenio Zambrano Ocampo, en su apartamento del centro de Ibagué.
El ex director de Cultura y Turismo de Honda fue asesinado, pero las autoridades no han revelado la forma cómo murió. A esta hora, la Policía adelanta operativos en la capital tolimense, para capturar al responsable o los responsables.
Colprensa
TOMADO DE:http://www.elnuevodia.com.co/nuevodia/judicial/notas-judiciales/23855-matan-al-fotografo-arsenio-zambrano.html


trong>Arsenio Zambrano Ocampo se alzó con el primer puesto del concurso de fotografía Cartagena Caribe, con su imagen "Fiesta de la independencia". En el certamen organizado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos regional Bolívar y la Fototeca Histórica Cartagena de Indias, participaron 48 trabajos, enviados por 16 participantes de distintas regiones del país.

"Estoy muy satisfecho porque este premio me abre las puertas en distintas galerías de La Heroica para futuras exposiciones, al igual que con la Sociedad Colombiana de Arquitectos", indicó vía telefónica el fotógrafo tolimense.
Tras la proclamación del veredicto, la noche del 6 de enero, las tres fotografías con que participó Zambrano Ocampo permanecieron exhibidas en el Museo Naval del Caribe, en el marco de Expociudad.
Igualmente, según comentó el arquitecto Héctor Anaya Pérez, uno de los organizadores del certamen, desde hoy las imágenes serán colgadas en diversos espacios públicos de la ciudad amurallada, para divulgar los valores y manifestaciones culturales de esta población, puesto que el certamen buscaba fotos que revelaran la condición "Caribe" de Cartagena, manifestada en su gente, edificaciones y paisajes.
El jurado, conformado por Samuel Tcherassi, Lisette Urquijo y Eduardo Hernández, otorgó el segundo lugar a Juan Diego Duque Salazar, y el tercer puesto a Ómar David Vásquez Berdugo.
TOMADO DE:http://www.elnuevodia.com.co/nuevodia/sociales/notas-sociales/18246-fotografo-tolimense-ganador-de-concurso-en-cartagena.html

jueves, 15 de abril de 2010

Memoria para la identidad de Sevilla Valle







Tomado del periódico EL PAIS Enero 24 de 2010



Sevilla es la primera población del Valle del Cauca que cuenta con un Centro Municipal de Memoria, que hace parte de un programa del Ministerio de Cultura enmarcado en las celebraciones del Bicentenario. A partir de historias particulares se irá entretejiendo el patrimonio de la comunidad.

Los habitantes del municipio de Sevilla son memoriosos y ese sencillo acto de recordar les ha permitido que, pese a los cambios históricos, sociales, y económicos, su comunidad conserve los rasgos de la identidad que ha forjado a lo largo de sus escasos 106 años.

Es algo que se nota en la forma de expresarse de sus gentes heredada de los colonos antioqueños que la fundaron, en su arquitectura de coloridas fachadas de bahareque y guadua, en la cultura derivada del cultivo del café, en esa mezcla de razas entre blancos de ojos claros, negros de pelo quieto e indígenas cobrizos; en la amplia galería de sus expresiones folclóricas, en la fuerza de su tradición oral, de su música popular en sus comportamientos, sus creencias y tradiciones.

Por eso no tiene nada de raro que esta región haya sido seleccionada para el programa Centros de Memoria del Ministerio de Cultura, el cual está enmarcado en las celebraciones del Bicentenario de la Independencia que se conmemora este año en el país y que tiene como propósito el rescate, salvaguarda, difusión, y apropiación de la memoria colectiva y que pretenden fortalecer la identidad cultural de los colombianos.

Anclada en la cordillera central, Sevilla fue fundada por colonos antioqueños, liderados por Don Heraclio Uribe Uribe que llegaron atraídos por la riqueza de sus suelos para el cultivo del café, y por el comercio que generó esta actividad económica, la más importante en los siglos XIX y XX en Colombia.

Convertido en municipio desde 1914 , el poblado se transformó en una próspera villa hasta convertirse en la Capital Cafetera de Colombia, a la cual llegaron gentes de diversas latitudes.

La apertura oficial del Centro Municipal de Memoria de Sevilla ocurrió el pasado 5 de diciembre. Ese día, en la sede de la Fundación Casa de la Cultura, todo estaba listo para la gran fiesta, no se habían olvidado de nada y cómo hacerlo, si la memoria era el motivo de la celebración.

El proyecto en esta localidad es coordinado por Oscar Gallego, músico, gestor y fundador de la Casa de la Cultura de Sevilla y el Grupo Bandola. “En esta propuesta participan las asociaciones educativas, cívicas y culturales tiene que ver con aspectos como el patrimonio, la arquitectura, la tradición narrativa, con recuperar la historia a través de una serie de convocatorias abiertas a toda la comunidad. En el momento en Centro está cobijado por la Casa de la Cultura para que tenga vida jurídica pero la idea es que se convierta pronto en un ente independiente”, dijo Gallego.

Mientras el gestor hablaba con entusiasmo del proyecto, en el patio del Centro Cultural el grupo de danzas de la Fundación Casa de la Cultura - con una trayectoria de 25 años – realizaba coreografías de diversos aires colombianos. “En los últimos años estamos incluyendo coreografías propias a partir del repertorio del Grupo Bandola, toda una institución musical de la ciudad y el país”, dijo Gustavo Repiso Cruz fundador y director del grupo de danza.

La agrupación está conformada por docentes que a su vez multiplican sus conocimientos y amor por el folclor en las escuelas de la región. “La danza también es un medio a través del cual se rescata y se conserva la memoria al expresar a través del baile las costumbres y tradiciones colectivas de los pueblos. Por eso, es importante este proyecto del Centro Municipal de Memoria”, agregó el coreógrafo.
En todo este proceso de creación del Centro la participación de la comunidad ha sido fundamental.

“Tenemos varias comisiones como la de emprendimiento. Uno de sus propósitos es hacer el inventario de los recursos con que cuenta la ciudad como villa cultural y ambiental. La idea es empezar a mirarnos desde la diversidad, desde esa particularidad que posee el pueblo para ir haciéndolas visibles, pues existe allí una gran beta cultural por explorar”, agregó Gallego.

PATRIMONIO COLECTIVO

En los corredores de la Casa de la Cultura, una serie de fotografías en blanco y negro evocaba diversos momentos y personalidades que han hecho historia en la población.

Una foto en particular en la que aparece una agrupación musical llamaba poderosamente la atención de los asistentes.

Se trataba del Conjunto Serenata, agrupación que durante cuatro décadas fue el estandarte de la música popular sevillana. “Fue una institución que le dio identidad musical a Sevilla. El Conjunto Serenata tenía gran importancia en la vida cultural del pueblo. Todo acontecimiento como la visita de ministros o del Presidente de la República y todo acato social importante debía ser amenizado por ellos. Cuando la gente del municipio quería dar un obsequio a otras personas en Medellín o Bogotá, llevaba a la agrupación para homenajearlos”, explicó Israel Gaviria, presidente de la Fundación Artístico Musical de Sevilla, Fundarse.

Creado en 1956 el conjunto contó entre sus integrantes con músicos como Julio León Betancurt, Fernando Velasquez, Antonio Zuluaga, Edvardo Gaviria, Bernardo Gallego, Oscar Toro y Jeremías Ocampo, entre otros.

Acompañados de guitarra tiple, acordeón y violín, la agrupación interpretaba las melodías de aquella generación en ritmo de pasillos, bambuco, bolero, tango y bolero ranchero evocando así a grandes intérpretes como Juan Arvizu, Margarita Cueto, Lucho Ramirez, Alberto Osorio, Alfonso Ortiz Tirado, Leo Marini, Hugo Romani o Victor Hugo Ayala. Pero la agrupación también difundió las creaciones musicales locales”. Parte de su éxito se debió a que incorporaron composiciones de creadores sevillanos como Hugo Toro Echeverri, autor de canciones como “Mi Sevilla” considerada el segundo himno de nuestro pueblo. También de Alfonso Gómez Hiloseda y Pompilio el “Tocayo Ceballos” conocido internacionalmente como el autor de las canciones “Rosa Linda” y “Arrierías” entre otras, agregó el director de Fundarse, cuyo hermano, Edvardo Gaviria, fue el más recordado de los cantantes de la agrupación.

El Conjunto Serenata mantuvo su vigencia hasta 1997, cuando ya la mayoría de sus integrantes había fallecido. Pero el éxito del célebre Conjunto impulsó la aparición de más agrupaciones artistas y compositores. “Eso hizo que Sevilla figure como una de las ciudades musicales de Colombia. Incluso, personalidades como el sociólogo Alvaro Pareja ha señalado que Ibagué no es la capital musical de Colombia, sino que es Sevilla. Y eso se hace palpable en el sentido de que contamos con más de ochocientos artistas, tan solo la Fundación posee unos trescientos afiliados.

En 1995 el Gobernador de entonces, Francisco Becerra lo nombró Capital de la Cultura del Valle del Cauca, título que ostentamos con mucho orgullo y que trabajamos para no perder,” dijo con entusiasmo Israel Gaviria. Para este gestor, el Centro Municipal de Memoria es un organismo que a buena hora el Ministerio de Cultura está promoviendo por todo el país. “En lo que atañe a Sevilla, por ejemplo, en la parte musical estamos trabajando para hacer el archivo histórico musical del pueblo desde su fundación, recogiendo desde el himno de la ciudad y siguiendo con todos los compositores y músicos, para saber quiénes fueron, cuáles fueron sus obras y como hacen parte del acervo cultural de los sevillanos”. Esta es una manera de generar una mayor unidad de esta región, en la que a veces se ha respirado aires separatistas del Valle del Cauca, “pero este ejercicio nos permitirá reafirmar nuestras raíces, pues los Centros de Memoria ayudan a fortalecer la identidad”, como complementó Gaviria.

HACIENDO EL ÁLBUM

En la memoria de los sevillanos también está impreso el aporte de Arthur Weinberg, ciudadano alemán de origen judío, que llegó a Colombia en 1937, por el puerto de Buenaventura en un barco carguero, junto a su esposa y su hija, huyendo de la persecución nazi. Luego de vivir un corto tiempo en Cali y Florida, el inmigrante se trasladó a Sevilla entonces una próspera villa en la que se inició como comerciante al abrir su almacén “Casa Rosita”, donde vendía artículos importados como ropa, accesorios, objetos de decoración y electrodomésticos, provenientes de Europa y Estados Unidos. Weinberg, quien había nacido a finales del siglo XIX, era un hombre culto y aficionado a la fotografía, labor que retomó en Sevilla. “Aunque era solo un fotógrafo aficionado, tenía muy buena formación y logró hacer importantes registros de la vida social, comercial y cultural de Sevilla, especialmente entre las décadas de 1940 y 1960”, dijo Edward Goyeneche, quien publicó el libro “Fotografía y Sociedad” con La Carreta Editores, de Medellín. Una investigación de la práctica social de la fotografía en la región entre 1870 y 1950, en la que incluye la historia de Weinberg.

Gracias a su labor, el fotógrafo y comerciante alemán tuvo relevancia en la sociedad sevillana de aquella época. “dejó registro de actos culturales en los colegios, celebraciones como las Fiestas de la Cosecha y diversos eventos sociales ofreciendo un gran aporte al patrimonio histórico de la región”, agregó Goyeneche, comunicador social con maestría en sociología de la Universidad del Valle y docente de la Universidad de la Sabana en Bogotá.

Después de separarse de su primera esposa, Weinberg, se enamoró de Rubria García, una sevillana con quien volvió a casarse. Luego de la muerte del ciudadano alemán a mediados de 1980, la viuda decidió donar su archivo al Centro de Memoria de Sevilla.

María Inés Arias, quien coordina el Archivo del Centro Municipal de Memoria y el Centro de Documentación de la Casa de la Cultura, dijo que el archivo del fotógrafo y comerciante europeo es fundamental para este proyecto. “El reto es empezar a sistematizar y catalogar esa información visual. Sabemos que hay cosas de un gran valor histórico. La idea es poder organizarla y comenzar a divulgarla a la comunidad como una manera de recuperar la memoria como patrimonio de la ciudad”, dijo.

NARRANDO LA HISTORIA

La palabra también es un valioso elemento patrimonial de los sevillanos y eso lo sabe Andrés González, un joven sevillano, estudiante de comunicación social de la Universidad del Quindío y quien promueve entre las nuevas generaciones de su pueblo, el amor por contar y historias que reflejen su idiosincrasia.”Hago parte del colectivo de narradores Había una Vez, de la Universidad del Quindío y he venido trabajando en Sevilla con la Casa de la Cultura una serie de talleres para jóvenes con el fin de que desarrollen ese don de contar historias. En los talleres les proponemos a ellos que investiguen con sus familiares y vecinos sobre algún personaje del pueblo, sobre su historia particular para que luego hagan con eso una pequeña narración. Esta es una manera de hacer que la memoria, como patrimonio colectivo se divulgue a través de la palabra a otras generaciones”, explicó González.

Y es evidente el valor que los sevillanos le dan a la palabra. El día de la apertura del Centro de la Memoria, fueron premiados los trabajos de niños, jóvenes y adultos que participaron en la convocatoria “Momentos Estelares de Sevilla”, con textos que narraban diversos momentos de su vida local.

La apertura del Centro Municipal de Memoria culminó dejando la certeza de que hacer memoria es más que recordar, es una forma de materializar la manera como los individuos o las sociedades han percibido su entorno en determinada época. Es algo que nos ayuda a comprender cómo se han ido construyendo el conjunto de códigos, comportamientos y creencias de nuestras comunidades. En Sevilla lo saben, por eso recordar se vuelve una fiesta pues como reza una sentencia del convenio Andrés Bello, “El patrimonio es un activo de la memoria, no un pasivo de la nostalgia”.

CENTRO DE MEMORIA

Con la asesoría del Ministerio de Cultura, los Centros Municipales de Memoria desarrollan tres líneas de acción que permiten a los municipios diseñar y gestionar planes, programas y proyectos cuya temática gire en torno a la memoria local.

Dichas líneas de acción son: Recuperación y conservación de la memoria colectiva, conocimiento valoración y difusión de la memoria y emprendimiento cultural. “Este proyecto pretende ser una estrategia de integración cultural que tiene como objetivo primordial generar proyectos de recuperación de memoria local desde todas las áreas de la cultura: museos, archivos históricos, bibliotecas grupos de vigías del patrimonio casas de la cultura, centros de formación artística, emprendimiento cultural, entre otras”, explicó el historiador y catedrático Germán Mejía quien lidera el grupo asesor para el Bicentenario de las Independencias del Ministerio de Cultura.

El proyecto plantea la creación de 70 Centros de Memoria Municipales en los 32 departamentos del país. Durante el segundo semestre del año pasado fueron abiertos además del de Sevilla, los Centros en Guaduas (Cundinamarca), Honda (Tolima), Paipa (Boyacá), Charalá (Santander) y Mompox (Bolivar).

Cada municipio de ha encargado de la creación de comisiones de trabajo conformadas por habitantes de la región, quienes se encargan desde el proceso de conformar el Centro hasta construir una lista representativa de los bienes materiales e inmateriales del municipio para integrarlos dentro de una oferta que genere autosostenibilidad en la región, entre otras acciones.

Entre las actividades desarrolladas en Sevilla, previos a la creación del Centro Municipal de Memoria, se realizaron las convocatorias “Momentos Estelares de Sevilla”, concurso de narrativa, para que los habitantes contaran historias de sus comunidades, y el “Álbum Fotográfico Municipal”, para que la gente facilitara sus fotos familiares y conformar un gran archivo colectivo. Uno de los propósitos para este año es establecer un museo itinerante que desarrollará tareas de recuperación y exposición de los proyectos del Centro en torno a la memoria.

TOMADO DE: http://cmmsevillavalle.blogspot.com/

Comisiones: Historia Local y Archivo

Sevilla, es el municipio del Valle del Cauca, nominado por el Programa del Ministerio de la Cultura para formar parte del Plan Piloto de los municipios colombianos que celebrarán en forma especial el “Bicentenario de la Independencia Nacional 1810-2010”, a través de sus Centros Municipales de Memoria, creados con el propósito de promover la recuperación, salvaguardia, difusión y procesos de apropiación de los valores patrimoniales de nuestro país, en asocio con autoridades culturales departamentales y municipales y otras organizaciones del sector.
TOMADO DE:http://www.elciudadanoenlared.com/2009/11/normal-0-21-false-false-false_5309.html

Fuentedeoro, cincuenta años en el bicentenario


El municipio de Fuentedeoro en el Departamento del Meta, es el municipio mas joven del pais que fue priorizado y programado por el Ministerio de Cultura para la constitución del Centro Municipal de Memoria, bajo la sigla CMM. Los diferentes actores culturales y la comunidad crearon el pasado lunes 15 de diciembre de 2009 su Centro Municipal de Memoria, como un espacio para que la ciudadania recupere, salvaguarde y divulgue su memoria oculta y colectiva aquella que nos esta operdiendo. como las memorias de Don Angel Maria Ortiz Villareal, quien fallecio el pasado 29 de marzo de 2009 llevandose una gran parte de la memoria de San Antonio del Ariari del que conocemos hoy como Fuentedeoro. Estos CMM son una estrategia del Ministerio de Cultura para apoyar a 19 unicipios de Colombia con motivo de la conmemoración del bicentenario de las independencias de nuestro pais.
El Acta No. 03 de 2009 por medio de la cual la Asamblea General crea el CMM y le otorgan el nombre de EERI EERI, vocablo indigena de rio Ariari que quiere decir Oro-Oro, tambien se decidio que la entidad que lo adoptaria es la Casa de la Cultura San Antonio de Ariari, es decir, la Alcaldia, se decidio ademas que el presidente deberia ser el gestor cultural Jairo Parrado Enciso y el secretario de CMM el folclorista Hugo Enrique Rueda Chaparro quienes aceptaron formalmente estos cargos. es de rescatar entonces que Jairo Parrado Enciso es el fundador y primer presidente del CMM EERI del municipio de Fuentedeoro en el Departamento del Meta.
TOMADO DE: http://wwwcmmeerieeri.blogspot.com/2010_04_01_archive.html

HISTORIA DEL PANTANO DE VARGAS, ORGULLO NACIONAL


Historia del Pantano de Vargas "Orgullo Nacional"
En Tame, el libertador Simón Bolívar decide que ruta tomar para emprender la campaña libertadora, desde ahí le escribe a los Jefes patriotas participándoles sus movimientos. En ese entonces, existían dos caminos utilizados por el escaso comercio local: el de la Salinas y el de Labranza Grande. Estos caminos presentaban alto riesgo, ya que podían encontrarse tropas realistas que le impedirían el paso.
De Tame partieron los próceres con el ejercito organizado así:

La tropa de Santander continuaba lo mismo bajo la denominación de División de Vanguardia; Todas la tropas de caballería e infantería formarían una sola división comandada por el General Anzoategui, se llamaría División de Retaguardia; por su parte El Cuerpo de Artillería estaría al mando del Coronel Bartolomé Salom.

De Tame a Pore el ejercito fue faldeando la cordillera, luego tomando el camino de Labranza Grande pero al llegar a Paya encontraron un fuerte realista, el cual fue tomado por el general Santander. El temor de encontrar más fuerzas realistas hace que Bolívar resuelva atravesar por el Páramo de Pisba, lo que representaba un alto riesgo debido a las dificultades del terreno y las inclementes condiciones atmosféricas del trayecto, pero solo El Libertador podría atreverse a tanto.
El frío aumentaba día a día al subir las tropas, pasando muchas penalidades, en los abismos se perdieron muchos hombres. Lo único que mantenía la moral era el ejemplo de Bolívar, quien los motivaba para que siguieran adelante, con su gran voluntad era normal verlo ayudando para acomodar una carga o a los soldados cansados. El camino quedo lleno de muertos pero los mas fuertes pudieron pasar. La caballería había llegado sin un solo caballo, las provisiones fueron abandonadas por falta de mulas para transportarlas, la infantería por poco no puede mantener secos los cartuchos en medio de la lluvias, las armas estaban sucias.
El 5 de Julio llego Santander con la vanguardia al pueblo de Socha al otro lado del páramo, mientras que Anzoategui llega al mismo sitio al día siguiente. Los pueblos le prestaron apoyo y ayudaron a ese ejercito a recuperarse.

Por su parte, al enterarse los españoles de la invasión, se dirigen hacia la región invadida del Sogamoso. El General Barreiro presento dos columnas de 800 hombres en Corrales y Gameza, a ambos lados del río Sogamoso. Allí acontecen enfrentamientos donde Justo Briceño derrota a los realistas mientras Barreiro no empeñaba la lucha, para reunir mayores fuerzas.

El comando patriota debido a lo inexpugnable de las posiciones realistas en Tasco deciden concentrar todo el ejercito para invadir a Cerinza y Santa Rosa. Marchan Santander y Anzoategui, mientras Soublette se reconcentra en Tasco. Siguen avanzando y con este hábil movimiento entran en las provincias de El Socorro y Pamplona, dominando el Valle del Sogamoso.

Para el 25 de julio, los patriotas habían logrado aumentar sus efectivos a 2600 hombres, por lo que Bolívar decide llevar a su tropa por el camino del Salitre de Paipa para atacar al enemigo por su espalda o forzarlo a abandonar sus defensas. Pero al este del Pantano de Vargas se presentaron los relistas para cerrarle el paso. El ejercito patriota se sitúa al frente de la posición realista , pero con desventajas de terreno, lo que supieron aprovechar los españoles para atacar.

La táctica salvadora improvisada a última hora por Simón Bolívar consistió en primer lugar en colocar en reserva casi toda su caballería, legión británica y llaneros. Se quedarían encerrados en el patio de una hacienda situada al pie de la cota que había convertido en su puesto de observación. Consistía también en enviar al resto de sus tropas por olas sucesivas, con orden de disputar el terreno milímetro por milímetro, a sabiendas claramente que no estaban en capacidad de resistir frente a la presión de los españoles. El resultado era que con cada repliego de los patriotas se incitaba a Barreiro a comprometer parte de sus reservas para lanzarlas contra ellos. La acción se había iniciado a las once de la mañana.

A las dos horas del combate, la derecha realista desaloja la izquierda patriota de la altura del este que tenía Santander, pero bolívar organiza un contraataque con las tropas vanguardistas dispersas recuperando nuevamente el terreno. El jefe realista, para repelerlos y acabar de una vez por todas, utilizó el resto de sus tropas. Los patriotas retrocedieron en desorden y se creyeron perdidos, con un enemigo encarnizado que les pisaba los talones y cuyo ardor se duplicaba ante la perspectiva de un triunfo inminente. Fue el momento que escogió Bolívar para lanzar la masa de sus tropas frescas. La legión británica en primer lugar, con james Rooke a la cabeza, quien cargó y se echó en el combate. Desconcertados, con su avance detenido, los españoles, sin embargo, seguían luchando encarnizadamente y era incierta la suerte de la batalla.

Bolívar seguía cuidadosamente, con su catalejo, las fases del combate. Detrás de él, percibía la agitación de algunos llaneros, ansiosos ante las noticias y que temblaban de impaciencia; pero todavía no había llegado el momento. Eran las seis de la tarde cuando por fin el Libertador ante la inminencia de la derrota se volteó hacia el jefe llanero.
—Coronel, gritó, ¡Salve usted la patria! a lo que el intrépido coronel contestó “es que Rondón no ha peleado todavía”. Rondón, un negro, hijo de esclavo, electrizado, se desprendió como un resorte largamente comprimido y descendió, a galope tendido y con lanza en punta, por la colina, en dirección de la batalla. Detrás de él, catorce llaneros arrastrados por el ejemplo y la voz: “¡Que los valientes me sigan!” clavaban las espuelas sobre sus monturas. Catorce fieras que surgieron en el medio de las filas enemigas para perforar con sus lanzas a los infantes espantados que rápidamente fueron sumergidos por el resto de la caballería llanera que siguió de cerca la heroica carga de Rondón.

Con está heroica acción, el ejercito de Bolívar logra arrebatarle la victoria de las manos a los españoles, en el pantano de vargas, quienes al verse derrotados se repliegan a Paipa y a Molinos de Bonza. Por su parte, el ejercito patriota se aloja en el campo y el 26 de julio retrocede a sus posiciones de Corrales de Bonza. Esta cruel pero crucial batalla deja como resultado 500 bajas en el ejercito realista y 350 más en el ejercito patriota; forjando las bases que darían la libertad definitiva a la nueva granada solo 12 días después en la batalla final del puente de Boyacá.
TOMADO DE: http://cmmpantanodevargas.blogspot.com/

SONSÓN Y EL BATALLÓN ANTIOQUIA


Una placa ubicada en el primer piso de la alcaldía municipal de Sonsón, dice: "Estos fueron los patriotas que en el año de 1814 partieron de San José de Ezpeleta de Sonsón para engrosar las huestes de la gesta emancipadora". Estos sonsoneños se vincularon al Batallón Antioquia.

En 1815 el Cauca estaba en poder español y Antonio Nariño estaba preso en Popayán. Tropas de varias regiones acudieron para recuperar esa ciudad. La batalla para lograrlo se dio en el Río Palo, el 5 de julio de 1.815. El Batallón Antioquia, al mando de Liborio Mejía se cubrió de gloria en esa batalla.

José María Córdova, con su desempeño heroico a la cabeza de los patriotas, obtuvo su primer triunfo militar en esta batalla y fue ascendido a teniente, con solo 16 años de edad.

La calle El Palo en Medellín, lleva ese nombre en conmemoración a este evento.
TOMADO DE:http://cmmsonson.blogspot.com/2009/12/sonson-y-el-batallon-antioquia.html